Estados Unidos a 5 de enero de 2020.-El Gobierno de Estados Unidos ya ha comenzado a enviar a Medio Oriente a 3 mil 500 soldados y ha aumentado los niveles de ciberseguridad de sus sistemas informáticos ante las amenazas de Irán, que ha prometido vengar el asesinato del comandante iraní Qasem Soleimaní.

“Estamos preparándonos para todo tipo de respuestas”, afirmó hoy el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, en una entrevista en la cadena Fox.

“Estamos trabajando para reforzar nuestra postura en la región con el aumento de las tropas. También estamos actuando para proteger nuestros sistemas de ciberseguridad y asegurarnos de que están tan preparados como sea posible. Mi equipo, los diplomáticos de la región, están haciendo todo lo que pueden para estar preparados en caso de que Irán cometa el error de ir tras ellos”, añadió.

Cientos de soldados estadounidenses de la 82 división de infantería paracaidista abandonaron su base militar en Fort Bragg, en el estado de Carolina del Norte, y pusieron rumbo a Kuwait, desde donde Washington coordina sus operaciones a Irak y Afganistán.

Según dijo a Efe el teniente coronel Mike Burns, portavoz de esa unidad de infantería, el despliegue concluirá en los próximos días y su objetivo será servir de refuerzo a los entre 60 mil y 70 mil militares que Estados Unidos ya tiene desplegados en diferentes países de la región, como Baréin, Catar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

A pesar de la llegada de nuevos efectivos, la coalición internacional liderada por EE.UU. para luchar contra el Estado Islámico (EI) ha anunciado hoy la suspensión de sus actividades de apoyo y entrenamiento de las tropas iraquíes.

El ataque contra Soleimaní, considerado un héroe en el país persa, ha provocado una escalada de la tensión en la región y un continuo intercambio de amenazas entre Washington y Teherán.