José García Segura

A ver cómo nos va con el virus ahora que termine el “Buen Fin”, donde por cierto no ha habido Sana Distancia, Lavado de Manos y mucho menos Cubre Bocas.

Debido al alto número de muertes y contagios reportados con anterioridad (de lo cual seguramente San Judas Tadeo tomó nota) la Ciudad de México está, “con un pie”, en el semáforo rojo.

Tan grave es el problema que el gobierno capitalino aplica pruebas covid en las estaciones del metro más concurridas (Tacuba, Pino Suarez, Etiopia, Mixcoac…) así como en las explanadas de las 16 Alcaldías.

Según lo ordenado, en la CDMX deberán cerrar antros, bares y cantinas.

Están en la mira cines, gimnasios y templos, independientemente de la fe que profesen.

Los contagios y muertes por virus son igualmente graves en los municipios conurbados: Ecatepec, Neza, Tlalnepantla, Naucalpan….

Un reporte gubernamental refiere cien mil muertos y más de un millón de contagios.

Chihuahua y Durango ya están en semáforo rojo; Coahuila, Zacatecas, Aguascalientes y Querétaro para allá van.

A los problemas de salud pública de siempre (obesidad, diabetes, cáncer y enfermedades del corazón) agregue las enfermedades de los indígenas de Tabasco (Jonuta, Nacajuca, Centla…) luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenara inundar esas tierras con agua de la presa Peñitas, para salvar a Villahermosa, la capital.

A los problemas de salud por covid súmele la Lepra, recién detectada en los estados de Sinaloa y Tamaulipas; en Michoacán, Colima, Nayarit así como en Guerrero y Q. Roo.

No crea que “el año viejo” se va así como así: en Nuevo León un hongo (el Cándida auris) trae en jaque a pacientes de hospitales y a quienes viven en asilos de ancianos.

Ciertamente es preocupante la situación aunque para el subsecretario de Salud, Hugo López-Gattel, las muertes y contagios son datos “intrascendentes”.

¿Intrascendente será el que 7 de cada 10 jóvenes en edad de trabajar no encuentren empleo; que a la delincuencia no hay quien la pare; tampoco a la pobreza y corrupción?

En el mundo incierto en que vivimos, autoridades eclesiásticas ordenaron el cierre, del 1 al 12 de diciembre, de la Basílica de Guadalupe, lo que quiere decir que los millones de fieles, que tradicionalmente acudían a festejar a La Morenita, deberán de hacerlo, ahora, de manera virtual.

Decía “amarga navidad” debido a que por primera vez San Nicolás-Papá Noel-Santa Claus tendrá dificultades para entregar, este 24 de diciembre, regalos a los niños.

En una segunda ola de coronavirus y a pesar de su avanzada edad, Don Noel ira por el mundo sin dinero pero cargado de ilusiones, no como otros que, pese a la mortandad, van y vienen sin cubre bocas y sin guardar la sana distancia.

De pena ajena.

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