Las selecciones de México y Rusia prometen este sábado un partido sin cuartel por el pase a semifinales de la Copa Confederaciones al que la escuadra mexicana llega en mejor posición que la de los anfitriones, ya que un empate le basta para situarse entre los cuatro mejores del torneo.

Sin embargo, el seleccionador del Tri, Juan Carlos Osorio ya adelantó que no entra en sus planes jugar un esquema defensivo: “Vamos a seguir jugando un fútbol ofensivo, un fútbol de ataque”.

“Casi nunca o nunca hemos ido a un juego pensando que vamos a empatar, porque creo que pone el resultado en riesgo. Trataremos de ganarlo, entendiendo que jugamos contra un gran rival”.

Osorio advirtió de que Rusia es un “gran equipo” y que, “obviamente que con el apoyo de su gente, va a ser un rival muy difícil de vencer”.

Gracias al sistema de rotaciones implantado por el técnico colombiano, México contará con jugadores frescos: sólo tres de los hombres del once inicial que presentó en la primera jornada del Grupo A contra Portugal (2-2) repitieron ante Nueva Zelanda.

“Creo que el grupo, todo se encuentra muy contento, muy optimista, muy decidido a jugar un buen partido y a tratar de asegurar la calificación”, dijo hoy el “profesor” en la rueda de prensa previa al partido.

Lamentó la lesión sufrida por el defensa Carlos Salcedo, que le dejó fuera de la Copa y los problemas de salud del también defensor Héctor Moreno, quien es duda para el encuentro de mañana.

Según el técnico, el partido con Rusia, que se disputará en el Kazán Arena, brindará a su hombres la posibilidad única de exhibir su jerarquía en un “escenario extraordinario”, miles de kilómetros de México, ante un combinado local apoyado por su público.

Enfrente tendrá a una Rusia que viene de perder (0-1) con Portugal y que está obligada a ganar, pues si hay tablas solo podría pasar a semifinales en caso de que los neozelandeses, ya eliminados, dieran la gran sorpresa del torneo y derrotaran a la escuadra de Cristiano Ronaldo.